Invasión a Libia
La ONU vuelve a equivocarse al optar nuevamente por la guerra
Oscar Lépiz Villegas
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas designado para mantener la paz y la seguridad en el mundo, al aprobar la resolución que establece una zona de exclusión aérea sobre Libia y algunas medidas coercitivas, “supuestamente” orientadas a proteger a civiles y áreas pobladas por ellos bajo ataque, votó nuevamente por la guerra, equivocándose.
Según el analista para Rebelión Nelson Roque Valdés esta acelerada resolución (y ésta es la queja de muchos pues no se dio tiempo para el diálogo) discrepa con la inacción y ceguera con las que este Consejo ha actuado en otras crisis internacionales.
La gran pregunta que se hacen muchos es, por qué los destinos de la humanidad tienen que someterse a la decisión de un directorio de países no representativos de toda la comunidad internacional, y que, casi siempre, por no decir siempre, se subordinan a las órdenes de un imperio decadente que busca el conflicto para asegurar sus intereses.
Se pregunta Roque Valdés por que este organismo no se ha pronunciado sobre la represión en otros países, dónde en uno de ellos, Bahrein se dio incluso una intervención militar de países vecinos; y qué decir de la represión militar israelí contra Palestina en Gaza, o de la apropiación y acosamiento contra el pueblo saharaui por Marruecos. Y qué decir de las invasiones y ametrallamientos de civiles en Irak y Afganistán
Las críticas y los llamados al cese del fuego se incrementan cada día, contra esta acelerada y comprometida resolución, hedionda a petróleo.
Resolución apresurada y camuflada
Así califican muchos analistas internacionales esta decisión del Consejo de Seguridad, tomada con cinco abstenciones y 10 votos a favor, bajo la presión de Francia, Inglaterra y Estados Unidos, y que no le dio el lugar que le correspondía al diálogo.
Según Ángelo del Boca de Il Manifesto, esta resolución, camuflada una vez más de “intervención humanitaria” para proteger a “civiles”, si bien, descarta de momento la invasión por tierra, solo puede imponer la zona de exclusión aérea por bombardeos de “objetivos selectivos” y “operaciones quirúrgicas”; también tiene la posibilidad de nuevas matanzas de civiles, igual que en Irak, Afganistán y antes en los Balcanes. Los daños colaterales (matanzas de civiles) no se pueden evitar, pero sí camuflar.
Para Mario Salazar de Rebelión, la paz no fue una opción para las Naciones Unidas, al autorizar su Consejo de Seguridad una intervención militar, con el pretexto irónico de proteger a los civiles, demarcando una zona de exclusión aérea que rompe los derechos fundamentales que posee cualquier país, de determinación y soberanía, de poder resolver y tomar medidas en sus asuntos internos sin la intervención extranjera.
Lo que más llama la atención de todo esto, son quienes están al frente de este atentado, arrastrando a otros que siempre se dejan convencer.
Impresiona no solo la rapidez con que se tomó la resolución, sino también la velocidad con que países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos, por citar solo algunos, la ejecutaron. Analistas internacionales sostienen que se trata de una intervención que vuelve a oler a petróleo y a otros recursos como el gas, muy importantes y necesarios para la Unión Europea y Estados Unidos.
Libia produce cada día un millón seiscientos mil barriles de petróleo y tiene unas reservas estimadas en 42 mil millones de barriles que mantienen funcionando a Europa; y este es un delicioso plato que aquellos no quieren perderse.
Se dice que la primera condición para que un país sea invadido, es tener hidrocarburos o ser zona de paso para éstos.
Y el diálogo
No interesa, lo que sí interesa es proteger y asegurar negocios de invasores, sin importar el costo, sostienen expertos.
Lamentablemente, indica Salazar, la propuesta de diálogo del Presidente Chávez, hasta el momento no ha sido tomada en cuenta por quienes deberían tener protagonismo en la solución del problema.
Willy Meyer eurodiputado de Izquierda Unida de Alemania, enfatiza, que la solución a este conflicto convertido en guerra, está en la presión político-diplomática que emplace a las partes a un alto al fuego verificable por observadores internacionales, y que establezca un calendario para elecciones que permitan al pueblo libio el ejercicio de su autodeterminación, sin tolerar ninguna injerencia militar extranjera.
Por su parte Ángela Merkel, primera ministra alemana se ha decidido por no seguir la estela de militarización del conflicto, negándose a aportar tropas y lamentando la posición del gobierno español que encabeza la opción de la guerra de la crisis libia.
El canciller de Venezuela Nicolás Maduro denunció que los países imperialistas y organismos internacionales como la ONU pretenden aprovecharse del conflicto libio para intervenir y aprovecharse de las riquezas de esta nación africana.
En lugar de conversar y buscar el diálogo, como lo propuso el presidente Chávez, se definen por la intervención militar. Nuestra propuesta de diálogo y de paz la seguimos trabajando con cautela para que el pueblo libio salga airoso de la guerra y para que la paz prevalezca en su nación.
Según parece desprenderse, en los últimos momentos, de palabras del presidente Obama, el camino es el alto al fuego acompañado de una intervención de observadores de la ONU, que busque salvar vidas humanas para asegurar la paz, afirma del Boca.
Agregó que no debemos callar sobre la necesidad de que Gadafi salga realmente de escena, pero desgraciadamente esta oportunidad se ha perdido con la invasión de los aliados.
El ministro indio de Relaciones Exteriores S. M. Krishna pidió el cese de los bombardeos aéreos contra Libia, que podrían golpear a civiles inocentes, ciudadanos extranjeros y misiones diplomáticas.
De última hora la Unión Africana convocó a una reunión para el próximo 25 de marzo en Addis Adeba, con la Liga Árabe, la Organización de la Conferencia Islámica, la Unión Europea y las Naciones Unidas para analizar y buscar soluciones a la crisis libia.
La Unión Africana integrada por Mauritania, Malí, Congo, Sudáfrica y Uganda apeló a la “prudencia” de la comunidad internacional y reclamó “una acción africana urgente” para resolver el conflicto.
Tras la agresión franco, estadounidense, británica contra Libia, un estado independiente y miembro de la ONU, su ministro de Relaciones Exteriores pidió al Consejo de Seguridad una sesión de urgencia, según se anunció en un comunicado de la cancillería.
Héctor Timerman, canciller de Argentina al referirse a la invasión a Libia, destacó, que no se habían agotado los medios diplomáticos disponibles antes de resolver la invasión militar.
Según informes de agencias de noticias, China solicitó el inmediato cese del fuego en Libia y el inicio del diálogo de paz. Por su parte el Presidente de Nicaragua acusó a los Estados Unidos, a la Unión Europea y a la OTAN de querer asesinar al coronel M. Gadafi.
Así mismo Rusia lamenta la operación apresurada en contra de Libia, señalando que para solucionar el conflicto hay que detener las efusiones de sangre y que los libios emprendan el diálogo.
Jefes de gobierno como Hugo Chávez, Evo Morales y Fidel Castro condenaron la invasión aérea de Libia.
El dirigente libio, Muammar Gadafi habló el martes 22 de marzo a una multitud congregada en Trípoli para llamar a la lucha, y se mostró confiado en el triunfo de su régimen, frente a la ofensiva internacional y la campaña rebelde.
Destacó que lograrán la victoria final, y que no se detendrán, los derrotaremos por todos los medios, pues estamos preparados para la lucha, sea corta o larga, informó la Agencia Reuters.
La ONU se equivoca una vez más al optar por la guerra, olvidando que fue creada para fomentar el diálogo y la paz en el planeta tierra. Unos pocos subordinados no pueden decidir el destino de la humanidad. Esta organización debe transformarse.
El camino es el alto al fuego, el diálogo y las elecciones libres, apuntan analistas internacionales.
Algo tenemos que aprender los ticos de todo esto, pues cuando algo anda mal huele ha podrido. Primero, que la vida está por encima de todo y merece todo el respeto, también de los negocios; agotar el diálogo, no despreciarlo, tomando el camino fácil; tener presente que el apresuramiento no es buen consejero, y finalmente no creerle todos los cuentos al tío Sam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario