miércoles, 29 de septiembre de 2010

agua derecho humano constitucional

Agua derecho humano constitucional
                                                                                           Oscar Lépiz Villegas
Mientras la Asamblea General de las Naciones Unidas  (ONU) reconoció el agua como un derecho humano universal, en la Asamblea Legislativa diputados del partido Liberación Nacional le quitan el respaldo para  elevarlo norma constitucional, maniobra  que según expertos huele a tambores de privatización.
La ONU con 122 votos a favor, ninguno en contra y 44 abstenciones resolvió declarar el acceso al agua potable como un derecho humano, y urgió a la comunidad de naciones garantizar ese derecho a sus poblaciones.
Sin agua potable males y enfermedades se esparcen rápidamente. El agua es esencial para la vida, sin agua, la muerte sobreviene en tan solo unos pocos días. Sin lluvia o agua de riego, los cultivos se pierden y la biodiversidad.
Acueductos y Alcantarillados (AyA) abastece de agua potable a una población de 2.3 millones, las ASADAS (Acueductos rurales) la suministran a 1.2 millones de personas y 27 acueductos municipales la llevan a 550 mil individuos.
Grupos nacionales y extranjeros solo ven al agua como un bien económico, como un artículo más del mercado, lo que inevitablemente lleva a su privatización y mercantilización. El negocio del agua en nuestro país sigue siendo un plato favorito para los intereses de empresas transnacionales.

Tambores de privatización

Mientras en el mundo se habla cada vez más de guerras por el agua, en la ONU se la declara como un derecho humano, y en la Asamblea Legislativa de nuestro país, diputados del partido Liberación, apoyados en declaraciones del Ministro del Ambiente, afirman que este líquido cuenta con suficiente apoyo legal, quitándole de esta manera el respaldo para elevarla a norma constitucional,  y declararla como un derecho humano.
Esto es fundamental, pues las leyes se revisan y se cambian, sobre todo cuando aparecen los grandes negocios, y el agua es uno de ellos.
En la Asamblea también se escucha que el retiro de ese apoyo obedece a un pacto con el movimiento libertario, y ya el pueblo sabe que nada bueno para el país se puede esperar de estos pactos.
Todo esto lleva a sospechar en una posible privatización del agua, la que la OMC (Organización mundial del Comercio) y los tratados de libre comercio (TLC) consideran como un bien económico.
Esto no e mera casualidad, pues cuando intereses económicos privados, buscaban el control de los recursos hídricos del país, el camino les fue allanado por una modificación a la ley (recurso hídrico) que promovió la administración del expresidente José María Figueres Olsen, según advirtieron especialistas en la materia a medios de comunicación
 Los rumores que corren en el país hablan de debilitar de las ASADAS pobres (acueductos rurales), quitándoles la subvención que les da Acueductos y Alcantarillados, para que mueran por inercia, y así poder entregar el agua y su administración a cooperativas.
Los bajos índices de participación que se da en este movimiento pueden hacer posible la toma de la organización por un grupo de dirigentes y la subsiguiente intromisión de los partidos políticos en la elección de sus autoridades. De allí a la privatización no habría más que un paso.
La propuesta cooperativa puede fracasar si los ciudadanos no intervienen en su mantenimiento y es cooptado por grupos a los que no les interesan los principios del cooperativismo.
No olvidar que empresas transnacionales están esperando cualquier oportunidad para apoderarse de este preciado líquido. El Banco Mundial (BM), propulsor de estos procesos de privatización estima en unos 800mil  millones de euros las ganancias anuales con la privatización del agua para el 2025.
El BM ha declarado que los gobiernos de los países en desarrollo son incapaces de administrar servicios, como el del agua. Este banco y el Fondo Monetario Internacional impusieron los procesos de privatización del agua, como condición para conceder préstamos.
Estos  bancos han creado una serie de organismos que asesoran a los países latinoamericanos y de otras latitudes para que acepten nuevas estrategias de administración del agua, considerándola como un bien económico, sugiriéndoles modos concretos de privatización y de cambios de leyes para lograr esos procesos.
Hace poco el BM adoptó una política de privatización del agua y también para la estipulación de su precio a un costo total. Esta política está causando gran aflicción en muchos países del Tercer Mundo, que temen que sus habitantes no puedan pagar la tarifa del agua. La resistencia  a la privatización del agua surge cuando las compañías incrementan su margen de ganancia.
El negocio del agua, que es de un trillón de dólares anuales a nivel mundial, está controlado por tres compañías transnacionales: Suez Lyonnaise des Eaux, que tiene su sede en Francia, Vivendi Universal, también francesa y RWE, de Alemania. Las dos primeras, Suez Lyonnaise y Vivendi, controlan dos tercios del mercado mundial del agua privatizada.
Veamos todo lo que se nos viene encima si no defendemos  nuestros derechos, si no defendemos lo que es nuestro. El agua es nuestra. La concesión es un modo de privatización. Después de meses, años, nuestra agua tendrá dueño.
Por eso el llamado de la Defensoría de los Habitantes a los diputados para que declaren al agua como un derecho humano y lo eleven a rango constitucional, cobra en estos momentos una importancia crucial. El agua como derecho humano tiene que tener rasgo constitucional

Concesiones mal negocio

En nuestro país el gobierno ha entregado concesiones a empresas nacionales y transnacionales para que comercien con el agua,  las cuales están haciendo grandes negocios, con un líquido que es fundamental para la existencia. Sin agua no hay vida. El agua no es un bien económico es un derecho humano, lo que no cabe en la visión de estas empresas.
Primero fue el oro, luego el petróleo y ahora el agua. Monsanto, Bechtel y otras grandes multinacionales mundiales están buscando controlar los sistemas de agua y su abastecimiento.
El agua embotellada es el gran negocio de las transnacionales. Que lo diga la Coca Cola, que cuenta con una concesión en el país, que no solo nos vende agua, que es nuestra, sino que también la exporta a otros  países. Cuánto gana en ese negocio y cuánto paga al país, no lo sabemos, lo que sospechamos es que debe ser muy poco, comparado con los millones que adquiere en este negocio.
El gobierno debe preocuparse más bien por garantizar agua potable a sus  ciudadanos y a su aparato productivo y dar  garantías necesarias para que el país, su entorno y su población cuenten con la cantidad y calidad de agua requeridas para hoy y mañana, y no entregarla tan fácilmente y sin vigilancia a manos privadas  por medio de concesiones, que de por sí son un mal negocio para la  nación. ¡Qué lo diga la carretera  a Caldera!
El gobierno debe centrarse en fortalecer económicamente a AyA, que  necesita, según informes de sus autoridades, $1500 millones para sustituir cañerías obsoletas, con más de setenta años, reedificar sistemas de agua potable y mejorar la distribución de los acueductos bajo su mando. Sin estos cambios los usuarios no tendrán un servicio eficiente y de calidad, que termine con fugas, desperdicios y suspensiones.
Despertemos, la concesión es un modo de privatización. Después de meses, años, nuestra agua tendrá dueño.
La Sala IV puso ya un freno a las concesiones de agua en Sta. Cruz, Guanacaste. No se podrán autorizar  nuevas concesiones ni ampliar las ya otorgadas hasta que el Departamento de Aguas del Ministerio del Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, en el plazo de un año, aclare la capacidad de recarga del acuífero de la localidad.
Con las concesiones pasa igual que con las frecuencias de radio y televisión, pagan  miserias y ganan millones de  millones.  Seguimos entregando a empresas nacionales y trasnacionales nuestros bienes por un plato de lentejas.

Urge organización popular
El pueblo tiene que organizarse para defender lo que es suyo, y el agua es su patrimonio,  su derecho humano. Un pueblo desorganizado lo pierde todo hasta su dignidad. Nuestro pueblo tiene  que despertar, la defensa de sus derechos solo la logará si está unido.
 Lo primero que tenemos que hacer es despertar, muchas cosas están sucediendo a nuestro alrededor que nos están perjudicando, y no nos damos  cuenta porque nos han programado. Aquellos que elegimos  con  nuestro voto no siempre están con nosotros. Muchas veces aprueban en la Asamblea Legislativa,  no lo que el pueblo necesita sino lo que le interesa y le da dividendos a sus partidos.
Veamos lo que está pasando con el proyecto Crucitas. Todo se le sirve en bandeja a una transnacional canadiense. Los derechos de la tierra, de los árboles, de los ríos, de la flora y fauna, que son nuestros derechos, que nos dan vida, no solo no se respetan, sino que son entregados precios ridículos.
Tenemos que despertar para darnos  cuenta de que lo que importa es la vida, toda vida, y esto lo vamos a lograr si despertamos y  nos unimos, por encima de religiones, partidismos políticos, sexos, géneros, etc. La defensa de la vida tiene que unirnos. El agua está en peligro y nuestra vida también.
El Banco Mundial, el Fondo Monetarios y grandes empresas transnacionales andan detrás de ella, a  la  que han convertido en una mercancía para realizar sus grandes negocios, que solo traen  pobreza y miseria a nuestros pueblos.
Exijámosle a la presidenta de la República, a los diputados, a los jueces la defensa de la vida, la defensa del agua, y de todos los derechos del pueblo.
Las iglesias, las universidades los sindicatos, los tres poderes del estado, el solidarismo y las ONG´s, entre otras organizaciones tienen sentido si defienden la vida, toda vida y los derechos del pueblo. Si ayudan al pueblo en su organización para que defienda sus derechos lo mismo el agua que es un derecho humano.
Sin un servicio eficiente y de calidad del  agua no hay democracia.
Los nuevos intentos de despojarnos de nuestros bienes naturales, en este caso del agua, nos deben llevar a alcanzar  normas constitucionales que aseguren para siempre nuestros derechos, como es entre otros, el derecho humano al agua.

Conclusión
Necesitamos construir la democracia del agua, no los mercados del agua. Necesitamos defender los derechos de los pueblos, no de las empresas. Necesitamos conservar el agua, no desperdiciarla.
Exijamos al poder ejecutivo, al  legislativo y judicial el respeto  a nuestros derechos. Que el agua se reconozca como un derecho humano con rango constitucional.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Oro en Crucitas

Crucitas

Oro y más por una sopa de lentejas



Se nos quedó el maleficio

De brindar al extranjero

Nuestra fe nuestra cultura

Nuestro pan nuestro dinero

Hoy les seguimos cambiando

Oro por cuentas de vidrio

Y damos nuestras riquezas

Por sus espejos con brillo



(Maldición de Malinche, Amparo Ochoa)



Y lo siguen haciendo el gobierno y unos cuantos más, entregando nuestros recursos, la tierra, el agua, los bosques, el aire y la salud, y todo eso por una sopa de lentejas.

El oro no es necesario para vivir una vida buena, a pesar de lo que diga la empresa Infinito, al afirmar que es imposible vivir sin minería, pues no tendríamos T.V., ni monedas, ni celular…. Lo que sí son necesarios son los árboles, el aire puro y el agua los ríos, los manantiales.



No todo es claro con Crucitas



No todo es claro ni transparente en el proyecto Crucitas. Con relación al decreto de Oscar Arias que declaró el proyecto de conveniencia nacional, expertos ambientalistas afirman que éste carece de fundamento técnico y de no haber realizado ningún estudio de costo-beneficio.

A pesar de que el actual gobierno prometiera realizar un análisis de aquel documento, al final no hizo nada y dejó todo en manos del Tribunal Contencioso Administrativo.

Siguiendo con las denuncias. Miguel Ramírez Hernández, funcionario de SETENA (Servicio Nacional de Aguas subterráneas, Riego y Avenamiento), denunció que esta institución no realizó los estudios hidrogeológicos pertinentes que definan las zonas de recarga y descarga, y el impacto del trabajo minero a los mantos acuíferos y aguas superficiales en Crucitas.

Por su parte el Consejo Universitario, de la Universidad de Costa Rica, señaló que la minería química de oro produce riesgos difíciles de controlar, y esto a pesar de la mejor tecnología disponible, generando impactos ambientales relevantes e irreversibles en el ambiente, lo que no se tomó en cuenta por los que autorizaron el proyecto.

Oro mineral escaso y brutal



Ningún otro mineral ha corrompido y torturado tanto la imaginación como el brillo de este metal. Guerras, crímenes, robos, violencia, corrupción, compra de conciencias, entrega de soberanía y devastación y contaminación de montañas, bosques, ríos y manantiales son algunos de los males que produce su codicia.

Expertos afirman que todo el atractivo del oro y las víctimas humanas y ambientales que produce, nunca habían sido tantas como ahora.

Se trata de un material escaso y terminal. Según su historia, apenas se han explotado unas 161 toneladas, el resto queda por explotar, en pequeñas cantidades, situadas, sobre todo en países pobres, donde la legislación es más blanda.

Según las Naciones Unidas (ONU), existen en el planeta entre 10 y 15 millones de mineros artesanales, ubicados desde Mongolia hasta Brasil, que aproximadamente producen el 25% del oro mundial, y que dan de comer a unos 100 millones de personas.

El resto son grandes empresas mineras, a cielo abierto, que explotan este metal con ejércitos de máquinas descomunales, y que producen las tres cuartas partes del oro mundial, causando por lo general grandes estragos en el entorno.

Los cortes y heridas que estás empresas producen a nuestro hábitat son tan grandes que pueden verse desde el espacio.

En algunos casos la extracción del oro es tan brutal, que para conseguir solamente una onza, se requiere remover más de 250 toneladas de roca y mineral.

Vale la pena recordar para entender muchas cosas sobre el oro, que en los años 90, fue el Banco Mundial el que impulsó la minería como una política para los estados, sobre todo el tercer mundo, con la imposición del modelo extractista, conocido por su carácter depredador de la naturaleza.

Desde esa época algunos gobiernos declararon la actividad minera como prioridad nacional. Así que el decreto de Oscar Arias de conveniencia nacional, no tiene nada de nuevo, ya que el Banco Mundial lo pidió en aquella época.

Desde ese tiempo, transnacionales canadienses comenzaron con la explotación del oro, causando impactos ambiéntales irreversibles en el ambiente, además de graves conflictos sociales.



Oro en Crucitas y más cosas



Responsable de la extracción del oro en esa región, es Industrias Infinito S.A., empresa nacional, según ellos dicen, con personal 100% costarricense que recibe apoyo técnico y económico de la compañía canadiense Infinito Gold Ltda., con explotaciones mineras de oro, plata, cobre y diamantes, en Centro y Sur América.

Para ganarse el apoyo de las comunidades y sus dirigentes, y para crear un ambiente favorable a sus proyectos, las empresas transnacionales ponen en práctica una cantidad serie de estrategias, resaltando los potenciales beneficios que los favorecerán ,como son, entre otros, la compra de conciencia, programas sociales, económicos y de desarrollo local, reforestación y obras públicas en general.



Con la revalidación por parte del gobierno de la concesión y con la autorización de SETENA, Infinito inicia, el proyecto con una inversión de $59 millones, para construir la mina de oro que será ejemplo de según ellos será ejemplo de responsabilidad ambiental, social y económica.

Los hijos del pueblo se levantan

Defensores de los derechos de la tierra, de los ríos, los árboles, y el ambiente, provenientes de grupos de campesinos, estudiantes, obreros y trabajadores, intelectuales, amas de casa, comunidades cristianas, sindicatos, grupos ambientalistas, de universitarios, ciudadanos en general y algunos diputados se unieron para elevar sus voces, con propuestas y protestas ante la presidencia, ministerios y sala constitucional, con el fin de derogar el decreto que permitió la puesta en marcha del proyecto minero Crucitas, temporalmente suspendido por el Tribunal de Apelaciones Contencioso Administrativo.

Los ambientalistas insisten en la contaminación de por vida de suelos y ríos de la zona, por cianuro utilizado en grandes piscinas de lixiviación, para purificar el oro, lo que afectará toda la reserva de la biosfera de la región.

Otros grupos aseguran que la fauna y la flora del área se verán seriamente afectadas, al igual que la tala de árboles dañará su delicado ecosistema

Ante afirmaciones de la empresa que sostiene que Crucitas es un proyecto sostenible, expertos refutan, asegurando que por definición la actividad minera es una industria insostenible, debido, a que el oro no es un recurso renovable.

Expertos enfatizan que esta actividad constituye un riesgo social, económico y ambiental para la zona, incluso para el país vecino

Agregan que según datos oficiales que con la explotación de la mina se generará más de 200 millones de toneladas de desechos, incluidos los sulfatos que se convierten en sustancias altamente tóxicas, que contaminarán la zona.

Lo que esperan los defensores del proyecto, incluido el gobierno y la empresa Infinito, es que los que nos oponemos a este crimen ecológico, cerremos los ojos y la mente a todas sus consecuencias sociales y ambientales, y hagamos un acto de fe ciega, en que la compañía va a cumplirá con todo lo denunciado.

En resumen, la oposición al proyecto minero Crucitas, por parte de miles de costarricenses se basa en los costos socio ambiental de la mina, que por supuesto son mayores que los beneficios.

Prometen el oro y el moro

La empresa minera ha logrado crear un ambiente favorable al proyecto, ganándose a dirigentes de la zona, prometiendo la creación de 250 empleos, haciendo convenios con algunas empresas para comprar energía eléctrica y agua, que se gastarán en grandes cantidades con el uso cianuro, promoviendo cursos con el INA para formar microempresarios, patrocinando al equipo de futbol de San Carlos y han abierto caminos. Según la empresa Crucitas es un proyecto muy atractivo y económicamente viable

Ellos aseguran que con el proyecto todo va a estar mejor, lo social, lo económico y por supuesto lo ambiental.

El proyecto se ubicará en un área de 192 Ha, de bosque intervenido, el resto de bosque, unas 875 Ha será conservado, y según afirmó John Thomas, anterior gerente, al final tendremos una cobertura boscosa del 20% mayor que la actual, pus por los 12224 arrancados, sembraremos unos 611 mil. Además recalcó que la tecnología de destrucción del cianuro, que utilizaremos es el proceso más avanzado y seguro disponible en el mundo.

Según señalan los dueños del proyecto, se espera explotar unas 900mil onzas de oro de un tajo a cielo abierto, con una profundad aproximada de 85 metros. Ellos prometen que se hará una nivelación de los terrenos, se colocará suelo vegetal y se cubrirá de vegetación. El suelo removido y previamente almacenado se restituirá para la vegetación de las áreas.

La zona quedará mejor que antes, concluyen. Si estas son las promesas de Industrias Infinito, entonces por qué preocuparnos tanto.

Todo se basa en promesas, prometen el oro y el moro, aunque el oro se lo llevan. Prometen el cielo y la tierra ( All this and heaven too). Los almendros que tantas lágrimas costaron crecerán y las lapas verdes que se fueron, volverán, y se alimentarán de sus frutos y anidarán en sus ramas.



¿Quién o quiénes monitorearán tantas promesas, el riesgo de tanto riesgo? La empresa ha prometido la creación de una comisión de monitoreo que se encargará de que se cumpla con la ley. ¿Bastará eso?

Todos conocemos lo que ha pasado en este país con las concesiones. Siempre han lo que han querido.

Para muestra un botón. Veamos lo que está pasando con la concesión de la carretera a Caldera (no autopista) con la Empresa Autopista del Sol. El diseño, sobre todo en las cercanías de Atenas, con los cortes, la mayoría verticales, con los consabidos derrumbes, que no terminan. Y la radial Escazú Alajuelita, que se le dio a la misma empresa, tiene más de dos meses cerrada por los derrumbes, y quien está haciendo el trabajo es el MOPT.

Para fiscalizar esos trabajos el gobierno creó una comisión. Los resultados los tenemos a la vista.

Seguramente el gobierno creará también otra comisión para monitorear el trabajo en Crucitas. Este juego tiene que terminar. Las comunidades deben organizarse para evitar estos engaños y la apropiación de los recursos del pueblo. Las iglesias, las universidades, ONG´s y otros organismos deben colaborar con el pueblo en la organización y defensa de lo que le pertenece, si es que el pueblo les interesa.

El caso es que ellos se llevarán unas 900 mil onzas de oro, el equivalente a unos de $836 millones, y el país se “ganará” el 11% de aquel monto.

Así vendemos nuestra dignidad (actuamos como tontos, no como personas inteligentes y sensibles), nuestros recursos, nuestro trabajo, nuestra tierra, nuestros bosques, el agua, el aire y nuestra salud, todo eso, por una sopa de lentejas.

¿Qués es lo que le conviene al país, a nuestra madre tierra y a sus recursos? EL respeto a sus derechos y por consiguiente la prohibición de la minería a cielo abierto.