Control del tabaco
Asamblea y Ejecutivo versus Constitución
Oscar Lépiz Villegas
Sí, qué dicha que nuestra Constitución nos garantiza el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Se trata de una nueva garantía social de la que todos debemos sentirnos orgullosos y agradecidos con aquellos que la hicieron posible, y dispuestos a defenderla.
Lo preocupante es que los responsables de garantizarnos ese ambiente sano nos están fallando: el ejecutivo, la asamblea y el poder judicial.
Pareciera que ese ambiente sano solo existe en la letra de la Constitución, pues la verdad es que en todo el país, difícilmente, vamos a encontrar un lugar con esa clase de ambiente.
Recientemente salió una noticia en la prensa que decía, que el aire más puro del país estaba en Coronado, no el puro, si no el más puro, por supuesto comparado con el contaminado de la mayoría de nuestras ciudades y pueblos.
Para que nos chime, El Salvador, buscando garantizar un ambiente más sano para sus ciudadanos, recién aprobó una legislación que controla el consumo del tabaco, incluso en lugares públicos. Algo podrían aprender nuestros diputados de esto.
¡Cómo se nos han adelantado países que aquí hemos calificábamos de atrasados!
Representantes del Poder Ejecutivo y Diputados, hay quien afirma que ustedes olvidaron el juramento que hicieron de respetar y cumplir la Constitución y las Leyes de la República. Si no es así, a demostrar lo contrario y manos a la obra.
Responsables por ley
Por dicha que es la misma Constitución, y no cualquier atarantado ecologista, la que nos dice quiénes son los responsables de garantizar, defender y preservar ese ambiente sano.
No sé si esto nos va a tranquilizar, pero según nuestra Suprema Ley, son el Poder Ejecutivo, la Asamblea Legislativa y el Poder Judicial. Todas y todos los que integran estos poderes, son responsables de que los costarricenses, niños, jóvenes y adultos, podamos disfrutar de un ambiente sano.
No olvidemos que el ambiente integra, entre otras cosas, el aire, el agua de nuestras nacientes, ríos y mares; nuestros árboles y bosques, nuestras montañas, animales y plantas, etc.
Si los señores diputados y ele ejecutivo realmente quieren actuar responsablemente y ser coherentes con lo que dice la Constitución, lo que tienen que hacer es aprobar una legislación que controle el tabaco, y que garantice un más aire limpio a los costarricenses.
Diputados y aire limpio
Señores diputados, la Constitución en su artículo 50 señala que “toda persona en este país tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado; y que el disfrute de ese derecho, también es responsabilidad de ustedes.
La lectura que ustedes han hecho de ese artículo, la ignoramos; pensamos que tal vez no lo han entendido; perdonen, pero el jueguito de estarse tirando la bola entre ustedes y el ejecutivo, nos revela que no han asumido su responsabilidad.
Constitucionalmente tenemos derecho a un aire puro, a un aire limpio, pero ustedes bien saben que la realidad es otra. Si no es la contaminación de algunos autos, buses y camiones de carga, lo es la contaminación de fábricas, del tabaco y malos olores de chancheras, químicos, y desperdicios de empresas de piña y naranjas, entre otros.
Lo que ahora nos interesa destacar es la falta de regulación del consumo de tabaco en lugares públicos, restaurantes, estadios centros deportivos, plazas y parques públicos, calles y avenidas, que contamina el aire que respiramos.
¿Por qué sí se pudo prohibir el fumado en autobuses y aviones, hoy no se puede en lugares públicos y restaurantes?
Esto sí es responsabilidad de ustedes. Algunos se preguntan a qué juegan algunos diputados de la comisión que estudia el o los proyectos de ley antitabaco. Al juego de los partidos políticos, al juego de quedar bien con el ejecutivo, o al juego de los intereses de las tabacaleras. A esto lo llaman muchos paños tibios por interés.
Déjense entonces de mediocridades y legislen con valentía.
A ustedes les toca, según la Constitución, garantizarnos un aire limpio, aprobando la legislación correspondiente.
Recuerden que el Convenio del Control de Tabaco firmado por Costa Rica en el 2003, fue ratificado por el Congreso en junio del 2009. ¿Cuánto tiempo ha pasado esperando una ley que controle este veneno devastador que produce muerte? La vida y la salud de los costarricenses es lo primero.
Señores diputados esto es para todos ustedes, pero sobre todo para los integrantes de la comisión: ¿quién ha dicho que existe un derecho fundamental para fumar? Nadie debería fumar, pero si hay algunos que así lo han decidido, que busquen un espacio dónde hacerlo, donde no contaminen el aire limpio, al que tenemos derecho.
Ustedes, que están tan interesados en estudiar la quiebra de la Caja, que hasta crearon una comisión para investigar todo el embrollo que la causó. ¿Saben que la Caja gasta más de 50 millones de colones al año, en atender pacientes que mueren por enfermedades causadas, directa o indirectamente por el tabaco? Entonces sean coherentes, creando una legislación que ayude a prevenir esos males.
Todos esperamos más seriedad, y un trabajo efectivo de parte de ustedes. Es la hora de tomar decisiones valientes y fuertes. La legislación debe ser muy rigurosa, pues los no fumadores no tenemos por qué sufrir el 23% de riesgo de sufrir infarto y otros males por el fumado de otros.
Es la hora de que usted señora Presidenta y ustedes señores Diputados, enarbolen la bandera de la defensa de la vida, garantizándonos un ambiente sano, convirtiendo en ley el proyecto contra el consumo del tabaco, tomando en cuenta, el criterio de médicos y científicos y no el de los pagados por las tabacaleras. El Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud también así lo espera.
Mano firme contra lo que contamina
Para Costa Rica es un retroceso y un crimen no contar con una ley antitabaco que regule su consumo y todo lo que gira a su alrededor. El hecho de no aprobarla, pone la vida de miles y miles de costarricenses, mujeres, hombres, niños, adultos y personas de la tercera edad en manos de la industria tabacalera, que es una industria de muerte.
Me perdonan los fumadores, pero ustedes mejor que nadie saben que no existen buenas razones para fumar, y lo mejor que pueden hacer es no hacerlo. Lo que importa es su vida y la vida de todos los que estamos a su alrededor.
El derecho a la vida y a un ambiente sano y limpio, que nos garantiza la Constitución, exige la creación de una ley que sancione la publicidad y el fumado en lugares públicos, pues atentan contra la vida.
Se debe establecer la publicidad cero del cigarrillo, como prohibición absoluta, pues es una estrategia que funciona, en contra de lo que piensan y hacen las tabacaleras, disimulando su mercadeo patrocinando actividades deportivas y culturales.
Aprovechemos las redes sociales, como los indignados en España, para exigir al Ejecutivo y a los diputados que cumplan con su juramento, y aprueben la ley que controle fuertemente el tabaco, y que nos garantice el derecho al ambiente sano que nos asegura la Constitución.
La verdad es que fumar te quita más de lo que da.
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