viernes, 17 de junio de 2011

Fertilización in vitro derecho humano

             Biofacismo en la Asamblea


La formación de una familia es un derecho humano incluso por fertilización in vitro

                                                                                                                   Oscar Lépiz Villegas

• Fecundados por fertilización in vitro (FIV) tienen derecho a la vida

• Fallo de Sala IV arbitrario y discriminatorio

• Comisión sin respuesta

• Presiones del Papa y Obispos

• Respuesta de Presidenta

• Fracaso proyecto del ejecutivo

• Sin cumplimiento de derechos no hay democracia



Dejad que los niños vengan a mí, también los nacidos por fertilización in vitro (FIV), pues en esta tremenda crisis ética y moral que vivimos, ¿quién tiene bastante poder para decirnos que solo la fecundación natural es buena y esta nueva técnica es inmoral?

A pesar del derecho a la vida que tendrían los niños por FIV, diputados, no sabemos si por creencias religiosas, por intereses de partido, o por otra razón desconocen a padres el derecho a crear una familia. N

Noticia de la Nación (14-06) indica, que la exposición del tema en el plenario, partió en dos la posición del PLN, lo que complica la aprobación del proyecto de ley. Otros diputados del PASE, Restauración Nacional y Renovación Costarricense se mantienen contra del proyecto.

Un sector del PLN, diputados de la Unidad, del PAC y del Frente Amplio están de acuerdo en aprobar el plan. En la nota no se menciona la posición de los diputados del Movimiento Libertario.

Lo que pasó el lunes 13 en el Plenario Legislativo con la presentación del dictamen negativo del proyecto de ley FIV, según declaró la presidenta de la Comisión María Eugenia Vargas del PAC en entrevista en Telenoticias, fue un "biofacismo", mediante el cual 26 diputados cavaron la tumba del proyecto, mientras que otros 25 querían mejorarlo.

Vargas acusó a la diputada Rita Chávez del PASE de atacar el proyecto, basándose en motivos religiosos. “Ningún diputado tiene el derecho de imponer a otras personas su credo religioso”, agregó Vargas.

Según editorial de la Nación (17-06) el proyecto de ley FIV del Poder Ejecutivo recibió una derrota que expone al país a una demanda ante la CIDH; esto por una coincidencia entre quienes la adversan por razones de conciencia y los más entusiastas defensores de la nueva técnica.

Hoy, posiciones de partido, creencias religiosas y cuestiones culturales que han programado a muchas personas pueden más que los derechos de otros. Tampoco les importa que el país sufra un juicio internacional con las consecuencias negativas que pueda traernos.

Los que hace unos años creían tener la potestad de decidir lo que era bueno o malo, y eran considerados por muchos como modelos de valores y jueces de la moral y la ética, hoy han perdido sus credenciales al caer en lamentables abusos e injusticias, difundidos por todas partes, causando en grandes mayorías confusión, duda y pérdida de rumbo.

Hasta el año 2000, la FIV no estaba prohibida en el país, de hecho, de esa práctica nacieron 15 niños, tan personas y ciudadanos como los fecundados naturalmente. Fue en ese año, que ante un recurso de amparo la Sala IV declaró esta práctica como inconstitucional.

Ante este hecho, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reaccionó catalogando este fallo del tribunal constitucional de interferencia arbitraria, y de discriminación incompatible con la Convención Americana de Derechos Humanos, de la que Cota Rica es signataria.

El Estado costarricenses tiene un compromiso con La CIDH, que incluye el derecho a la procreación y a la formación de una familia; hoy depende de nuestros diputados, representantes populares, no solo su respeto sino también la garantía de su cumplimiento, independientemente de su credo religioso.

Para no enfrentar una demanda ante la CIDH, el Gobierno envió a la Asamblea Legislativa un proyecto de ley sobre la reproducción asistida para ser aprobada en un tiempo prudencial. Esa aprobación, no lo olviden los diputados, va más allá de sus pensamientos y creencias; ustedes deben legislar para el pueblo y no para complacerse.

¿Qué ha pasado en la Asamblea?

La Comisión Especial que se creó en la Asamblea Legislativa ha tenido más de nueve meses para estudiar, analizar y dictaminar la propuesta del Gobierno, pero su discusión no dio el resultado esperado.

La verdad es que la Comisión no logró el consenso deseado. Unos a otros se han estado lanzando la bola: los diputados al Ejecutivo y éste a la Asamblea. La gente pide más seriedad ante tan delicado tema.

La CIDH concedió una nueva prórroga, la tercera, ante solicitud del Gobierno de la República, para que en el mes de agosto tenga lista la legislación que regule y reglamente la FIV; de no hacerlo se vería obligada a llevar a nuestras autoridades y al país a un juicio internacional.

Los derechos humanos y el derecho a crear una familia deben respetarse. La Asamblea debe aprobar este proyecto, y pensamos, que para el tiempo que resta, la salida inmediata es someterlo a la “vía rápida”, como han manifestado algunos diputados. Confiamos en que el nuevo directorio, con la capacidad y seriedad que lo caracteriza buscará los mecanismos legales para asegurar su aprobación antes del tiempo asignado.

Presiones sobre los diputados


Cabe resaltar que Costa Rica es con Afganistán, el único país del mundo en el que está prohibida la fecundación in vitro. El Vaticano quiere que esta situación siga así, y el mismo papa Benedicto XVI hizo un llamado al Gobierno para que esta situación no cambie.

Conocemos de las presiones del Papa y también de los llamados de los obispos, a través de los medios de comunicación, para que la Asamblea no apruebe ninguna legislación.

La Conferencia Episcopal expresó públicamente su oposición a esta nueva técnica, en tanto conlleve congelación y manipulación de embriones, pues según su criterio viola el derecho a la vida del no nacido.

Obispos agregan que aunque la Comisión Especial no los convocó (¿tenía que llamarlos?), nosotros acompañantes de las realidades y de los acontecimientos presentes, insistimos (el subrayado es nuestro) en hacer aportes desde la antropología cristiana, la ética y el magisterio eclesial; con la certeza de que los valores y principios compartidos por la inmensa mayoría de los ciudadanos, deben ser atendidos y considerados en este delicado proyecto.

Los obispos -insisten- que quienes promueven la FIV ocultan que esta técnica consciente que seres humanos en el estado más débil e indefenso de su existencia, sean seleccionados, abandonados, asesinados o utilizados como material biológico.

Su criterio básico para defender su posición es que el fruto de la generación humana, desde el primer momento de su existencia exige respeto incondicionado, moralmente debido al ser humano en su totalidad corporal y espiritual.

La presidenta Laura Chinchilla advirtió que su Gobierno no frenará un proyecto de ley que permitirá en el país la práctica de la FIV, pese al llamado del papa Benedicto XVI para que el país prohíba la aplicación de este método reproductivo.

“Yo como gobernante recojo este llamado con respeto, pero también tengo la obligación de evitar que nuestro Estado reciba una condena de la CIDH”, dijo Chinchilla.

Esperamos que la Presidenta no se olvide de estas declaraciones dadas a la prensa local de Argentina, y aplique todos sus esfuerzos para el proyecto de ley enviado por ella a la Asamblea se apruebe, legalizando la fertilización in vitro.

Señores diputados y diputadas la aprobación de ese proyecto de ley depende de ustedes, no por ustedes mismos, sino por el poder que el pueblo les dio; se trata de un compromiso con los derechos del pueblo que ustedes tienen que hacer valer y reglamentar para evitar abusos.

Sistema interamericano de derechos


Este sistema cuya convención nuestro país ha hecho suya, es columna esencial de nuestra democracia, que hace posible la correcta aplicación y cumplimiento de esos derechos, cuyas resoluciones o recomendaciones no deben verse como censuras al accionar de los estados.

Ante esto la Defensoría de los Habitantes recomienda a la Comisión Legislativa examinar el derecho fundamental de fundar una familia establecido en la Convención Americana y otros organismos de derechos humanos, y votarlo.

Debe analizarse si el accionar de nuestro estado dirigido a limitar la aplicación de medidas que favorecen la planificación de la familia y la procreación, es compatible con las decisiones de aquella convención, resalta la Defensoría.

El peligro está en salirse de este marco, y perderse en detalles o sospechas que no vienen al caso, como ha estado sucediendo, dejando por fuera la aplicación y observancia de nuestros derechos.

No olvidar que la FIV se aplicaba legalmente en el país antes del año 2000; mecanismo éste que se suspendió por un fallo de la Sala IV, hasta que los avances de la ciencia y la biotecnología aseguren que en su aplicación no habrá daño consciente a la vida humana. Por lo tanto la FIV, como mecanismo de reproducción asistida no está prohibida en Costa Rica, en tanto no incurra en los vicios señalados por la sala constitucional.

El único texto legal que hace referencia a esta práctica es el art. 72 del Código de Familia que señala: “la inseminación artificial de la mujer con semen del marido o de un tercero con el consentimiento de ambos cónyuges equivaldría a la cohabitación para efectos de filiación y paternidad. Dicho tercero no adquiere ningún derecho ni obligación inherentes a la calidad de padre”.

Esta legislación que aprobaría la fecundación in vitro, se haría por tratarse de un derecho humano y no como imposición de un organismo externo.

¡También los fertilizados in vitro tienen derecho al llamado a la vida!

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